Esofagite
Esofagite

Esofagite:

El esófago es parte del tracto digestivo y es un tubo a través del cual los alimentos llegan de la boca al estómago. La esofagitis es una inflamación del revestimiento que lame el esófago, que puede manifestarse por dificultad para tragar o dolor en el pecho. Las causas de la esofagitis pueden ser reflujo ácido, infecciones, alergias o el consumo de ciertos medicamentos. El tratamiento depende del factor desencadenante y la severidad de la inflamación.

contenido
síntomas
causas de la esofagitis:
factores de riesgo
diagnóstico
tratamiento
síntomas

• dificultad para tragar (disfagia)
• Dificultad para tragar.
• Dolor torácico retroesternal durante la comida.
• Trastornos de la alimentación en el esófago
• Quemaduras (1

• Los bebés y niños pequeños pueden verse afectados por las dificultades de alimentación y crecimiento [19659010] hacia arriba
Causas de la esofagitis:
– Esofagitis por reflujo: ocurre con el reflujo frecuente de jugo gástrico hacia el esófago, causando inflamación del tejido a este nivel; El esfínter inferior del esófago actúa para evitar que una válvula ingrese el ácido del estómago al esófago; La enfermedad por reflujo gastroesofágico se produce en defectos oclusivos de este esfínter.
– Esofagitis eosinofílica: es una inflamación del tejido esofágico causada por la acumulación de eosinófilos a este nivel. Los eosinófilos son células sanguíneas que juegan un papel en desencadenar reacciones alérgicas. Esta condición puede ser provocada por alergenos alimentarios (leche, huevos, trigo, soja, etc.) o por reflujo ácido. Estos pacientes pueden asociar otros tipos de alergias no alimentarias, como las alergias respiratorias.
– Esofagitis linfocítica: se produce después de la acumulación de linfocitos en el tejido esofágico, donde los linfocitos son células sanguíneas mediadas por el sistema inmunitario. – Esófago inducido por medicamentos: muchos medicamentos orales pueden dañar la mucosa esofágica si permanecen en contacto con ella durante demasiado tiempo. Por lo tanto, se recomienda tragar la mayoría de las tabletas con abundante agua. Los medicamentos que pueden causar esofagitis o incluso úlceras esofágicas son: medicamentos antiinflamatorios (aspirina, ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, etc.), antibióticos (tetraciclina, doxiciclina), bisfosfonatos, quinidina esofagitis infecciosa causada por una infección bacteriana, viral o por hongos el tejido esofágico; es una causa rara y ocurre en pacientes con baja inmunidad, como aquellos con cáncer o SIDA. Candida es un hongo que forma parte de la flora normal de la cavidad oral. Es una causa común de esofagitis infecciosa (esofagitis por Candida) y se presenta en pacientes con bajo sistema inmunológico, diabetes, cáncer o el uso de coscosteroides o antibióticos. Esofagitis corrosiva: es una forma grave de esofagitis, como resultado de la ingestión accidental o voluntaria de sustancias corrosivas que pueden quemar el tejido esofágico e incluso conducir a la perforación.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para la esofagitis varían dependiendo de la causa desencadenante

• Hay varios factores y hábitos alimenticios en la esofagitis que contribuyen a su apariencia: Servir antes de las cenas.
• Cuando la esofagitis eosinofílica es uno de los factores de riesgo, la historia familiar de esofagitis eosinofílica (p. Ej., Esofagitis eosinofílica y el terreno alérgico del paciente (rinitis alérgica, asma, dermatitis atópica)
• En una esofagitis inducida por fármacos, los factores desencadenantes pueden ser: tragar los comprimidos sin agua o con poca agua, tragar los comprimidos en una posición acostada o justo antes de irse a la cama, (reduce los problemas de salivación y deglución), comprimidos de alta densidad
• Los factores de riesgo más comunes para la esofagitis infecciosa son el consumo de antibióticos y esteroides. Otras afecciones B predisponentes pueden incluir enfermedades como la diabetes, el cáncer de diversas etiologías, el SIDA, después del trasplante de diversos órganos, cuando se necesitan inmunosupresores, etc.

Diagnóstico

Las esofagitas se diagnostican con imágenes. La investigación con la mayor precisión y especificidad es una endoscopia digestiva superior, que visualiza directamente los cambios en el esófago, el estómago y el duodeno. El endoscopio es un tubo flexible con una cámara superior que se inserta a través de la boca a través de los alimentos en el estómago y el duodeno mientras se suministra aire a medida que avanza. También se puede realizar una biopsia para hacer un diagnóstico histopatológico necesario, particularmente en el esófago eosinofílico, linfocítico e infeccioso. También tiene un papel terapéutico, alteración de la dilatación de las estenosis esofágicas o extracción de cuerpos extraños en el esófago. Otro método de diagnóstico es el tránsito bariátrico, que consiste en tragar una solución de bario durante una radiografía. Puede revelar cambios en el diámetro esofágico, reflujo gastroesofágico, dismotilidad esofágica.

Tratamiento

Depende de la causa desencadenante y de la eliminación de los factores de riesgo. La esofagitis por reflujo se trata con medicamentos que inhiben la acidez del jugo gástrico en la categoría de inhibidores de la bomba de protones, histamina e inhibidores de los receptores de antiácidos. También es necesario cambiar el estilo de vida y evitar los alimentos que aumentan la acidez. En la esofagitis eosinofílica y linfocítica, los corticosteroides se utilizan para disminuir los eosinófilos y linfocitos que se han acumulado en la mucosa esofágica. En el esófago infeccioso, dependiendo de la etiología, se pueden usar antibióticos, medicamentos antivirales o antimicóticos.
Las complicaciones de la esofagitis no tratada pueden incluir: cicatrización del tejido esofágico debido a la formación de fibrosis y estenosis del diámetro del esófago, que afectan los alimentos a nivel del esófago de Barrett (caracterizada por cambios celulares que se producen después de la inflamación crónica y predisponen al cáncer de esófago)